Para colaborar hay que ser valientes, no borregos

Para colaborar hay que ser valientes, no borregos

Colaborar es el acto por el que dos o más individuos, o grupos, trabajan juntos para alcanzar una meta en común, compartiendo ideas y habilidades.

A lo largo de la historia, la colaboración ha sido la estrategia que mejores resultados ha producido, no solo a los seres humanos, sino también, al 97% de las especies del planeta consideradas gregarias.

Si lo piensas detenidamente, cualquier gran logro a nivel de derechos humanos o desarrollo de contrapesos en el actual sistema socioeconómico, se han conseguido gracias a la colaboración entre ciudadanos.

Los grandes hitos de nuestra historia se han logrado gracias a la colaboración y la unidad de la ciudadanía. Nunca han venido de arriba a abajo, sino de abajo a arriba.

Parece indiscutible que la colaboración produce excelentes resultados al fomentar la interacción, el reconocimiento y el sentido de pertenencia. Todos ellos elementos clave para propiciar el bienestar, mientras preservamos la salud mental, individual y colectiva.

A estas alturas, no creo que nadie dude de que somos animales gregarios, que encontramos sentido a nuestra vida a través de la interacción social y el bienestar común. Nos sentimos mejor cuando los éxitos son compartidos.

El 99% de las personas, ante la pregunta «¿Cuál es su propósito en la vida?» responde que su propósito es dejar un legado y ser recordados, por tanta gente como sea posible, como personas buenas y generosas.

¿Entonces, por qué colaboramos tan poco hoy en día?

Como humanos, las 2 prioridades para nuestro cerebro son sobrevivir y procrear y después, todo lo demás.

Esa es nuestra programación básica y esencial, por lo que, solo cuando esas 2 necesidades vitales estén 100% aseguradas, nuestro cerebro se focaliza en atender otras cuestiones, como colaborar.

En un mundo tan competitivo como el actual, donde todo el mundo lucha por hacerse un hueco, nuestro cerebro está en constante alerta.

Nos han hecho ser desconfiados. Nos han generado la percepción de que estamos en una competición, desde que nos levantamos, hasta que nos acostamos.

Por ejemplo, en un mercado laboral saturado, donde miles de personas y empresas compiten por los mismos trabajos y clientes, nos dicen a diario que tenemos que ser únicos, diferenciarnos, renovarnos cada año, persuadir y un sin fin de otras cuestiones.

Inevitablemente, los candidatos y empresas menos competitivos se sienten vulnerables y vean amenazas por todas partes.

La tecnología nos ha ayudado a conectar con mucha más gente, a la que conocemos mucho menos. Y cuando no conocemos, nos sentimos amenazados.

Y cuando nos sentimos amenazados, nuestro cerebro tiende a intensificar los miedos, con la intención de aumentar nuestras probabilidades de supervivencia.

Vivimos en un estado de alerta constante, como los borregos

Si acudimos al diccionario, veremos que, una amenaza es aquella cosa o persona que constituye una posible causa de riesgo o perjuicio para nuestra integridad física y/o nuestros intereses.

Por tanto, la amenaza puede definirse como aquel peligro latente, originado por una persona, hecho o acontecimiento que, aún no ha sucedido, pero podría suceder en cualquier momento, poniendo en riesgo, nuestra supervivencia, seguridad y estabilidad, física, mental o económica.

Hace mucho tiempo que gobernantes y voceros – medios de comunicación afines – descubrieron que, la mejor manera de mantener a la población bajo control era a través del ejercicio del miedo y la generación de una constante sensación de amenaza, que multiplique su vulnerabilidad.

El miedo

Como explicaba el guion de la maravillosa película «Del revés», el miedo es una emoción encargada de mantenernos con vida. 

Luchar o huir son las dos opciones que nos plantea el cerebro – sistema simpático – al percibir un posible daño o amenaza a nuestra supervivencia.

Se trata de un poderoso instinto que nos mantiene lejos de situaciones peligrosas, y lo hace en muchos casos, desencadenando una serie de reacciones que nos hacen actuar de manera inconsciente e irracional.

La manera más fácil de inducir a alguien a actuar es a través del miedo.

«El miedo al demonio»

«El miedo a pecar»

«El miedo a la izquierda»

«El miedo a la derecha»

«El miedo a los pobres»

«El miedo a los inmigrantes»

«El miedo a los robots»

Y así, cada siglo, desde hace miles de años

Para colaborar hay que ser valientes, no borregos

La vulnerabilidad

La palabra vulnerable es de origen latín “vulnerabilis”  y está formada por “vulnus” que significa “herida” y el sufijo “-abilis” que expresa “posibilidad”, por lo tanto, es la posibilidad de ser herido.

Las personas vulnerables se caracterizan por ser frágiles y sentirse continuamente amenazadas.

Una persona puede sentirse momentáneamente vulnerable debido a determinadas circunstancias, como, por ejemplo, una crisis emocional producida por la pérdida de un ser querido, la ruptura de una relación, la pérdida del empleo, una enfermedad, etc.… lo que hace que esa persona se sienta más temerosa y débil emocional y físicamente y, por tanto, pueda ser herida con mucha más facilidad.

Asimismo, alguien vulnerable puede ser una persona con condiciones sociales, culturales, políticas, económicas o educacionales, diferentes de otras personas, que le hagan sentirse amenazada o tener miedo ante una determinada situación o reto, como, por ejemplo, competir en un mercado laboral como el actual.

Nos bombardean con malas noticias y potenciales amenazas a todas horas. Redes sociales, TV, medios digitales, y cómo no, nuestros grupos de WhatsApp.

Tenemos una predisposición biológica a prestar más atención a las malas noticias y, tanto los políticos, como los medios de comunicación, lo saben.

Para colaborar hay que ser valientes, no borregos

Por tanto, para que nuestro cerebro se sienta cómodo colaborando, se debe dar un principio fundamental: que no nos produzcan miedo alguno hacerlo.

Vivimos en una sociedad donde cada día debemos ser más competitivos. Donde más personas sienten miedo y se sienten más vulnerables, en todos los planos de nuestra vida, tanto a nivel físico, como a nivel mental y, por supuesto, a nivel económico.

Cuando no es el virus el que nos puede matar, es un robot el que nos va a quitar el sustento… o el inmigrante, o el del partido político contrario, o el nuevo compañer@ de trabajo, más joven y guap@…

¿Cómo vamos a ser empáticos o colaborativos en un entorno como este?

Cuanto más incrementamos el nivel de amenaza, miedo y vulnerabilidad, menos empáticos y colaborativos nos volvemos, por tanto, hablar de ambos términos en el mundo actual, es más hablar de anhelos y quimeras, que de nuestra realidad.

Los seres humanos somos más fáciles de manejar cuando actuamos como un rebaño de ovejas asustadas, pendientes del lobo, del perro y del pastor, y poco conscientes de nuestra capacidad para racionalizar y gestionar las verdaderas amenazas de esta sociedad

Conclusiones

En mi humilde opinión, la manera de hacerlo… la única forma de convertir al rebaño de borregos en una poderosa manada de lobos, que colaboran y trabajan unidos por un único objetivo, es a través de la educación.

No de esta que tenemos, si no de una educación que fomente la colaboración. Un modelo educativo valiente, que invite a ser más críticos, a someter nuestras decisiones a una reflexión y criterio moral más estricto. Que nos incite a pensar más en el bien común, en lugar de a competir o a tener miedo de nuestro vecino.

… en definitiva, un modelo educativo que forme gente sin miedo a ser vulnerables. ¡personas valientes! con el coraje para defender sus derechos y opiniones de manera coherente, en lugar de como balar como los borregos, por miedo al lobo, o peor aún, por miedo al perro que los vigila.

Hora de reflexionar!

Saludos

Jordi Alemany

Fundador de Liderazgo Ético

Liderazgo Ético es una «solución híbrida 3 en 1» de Formación Ejecutiva, Mentoring y Consultoría, para organizaciones de carácter público o privado, que desean:

1. Mejorar la integridad, transparencia y coherencia en sus procesos de toma de decisiones.

2. Incrementando así la confianza de empleados, clientes, proveedores, conciudadanos y socios.

3. Convirtiéndose en un ejemplo a seguir, tanto en su sector, como para el conjunto de la sociedad.

Te proporcionamos el conocimiento, las herramientas y métodos que te permiten mejorar tus procesos de toma de decisión y con ellos, la reputación y resultados de tu organización.

¿Por qué Liderazgo Ético?

Porque la ética es el elemento que da sentido a todas las decisiones, estratégicas y tácticas en una organización. Ética es elegir qué valores van a determinar nuestras decisiones.

Porque la consecución de objetivos económicos no tiene por qué estar reñida con el activismo, la vocación de servicio y el bienestar común.

Es posible conjugar rentabilidad, sostenibilidad y bienestar social.

¿Qué y cómo lo hacemos?

Te proporcionamos acceso a las teorías, herramientas, modelos y trabajos de research de expertos como Brené Brown, Coral Puig, Simon Sinek, Philip Kotler, A. Toffer, Kotter, Warren Bennis, Daniel Goleman, Jonathan Haidt o John C. Maxwell.

Hemos sintetizado, compilado y traducido al español más de 20 años de trabajo de algunos de los más grandes expertos del planeta en disciplinas como la éticael liderazgo, la comunicación, la gestión de riesgos y cambios, la neurobiología, la sociología, la antropología, el marketing y el branding.

Todo ello en un programa hibrido y modular, que combina talleres, mentoring, ponencias y soluciones de consultoría, presenciales y on-line, al que hemos llamado V.A.L.I.E.N.T.E.S.

El programa V.A.L.I.E.N.T.E.S. te permite confeccionar una solución a medida de tus necesidades específicas en cada una de estas materias.

¿Charlamos?

Deja un comentario

Scroll Up
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: