La primera habilidad del líder

La primera habilidad del líder

“No esperes a que te toque hablar: escucha de veras y serás diferente.” Charles Chaplin

PRIMER MANDAMIENTO DEL LIDERAZGO ÉTICO: LA ESCUCHA ACTIVA

Un líder además de practicar activamente la escucha, no se espera a que vengan los colaboradores de su equipo a contarle problemas, los estimula para que compartan sus sueños, sus ideas y sus inquietudes.

Un líder sabe que cuando una persona cuenta cómo se siente, con frecuencia sube un nivel en el río de la vida y también sabe que él mismo cuando escucha a la persona sube más de un nivel, las mentes de abren. El ecosistema del equipo se enriquece.

Se cuenta que la “técnica” de la escucha activa se basa en trabajos realizados por el psicólogo estadounidense Karl Ransom Rogens (1902-1987), quien se enfocó en la terapia centrada en la persona, hasta entonces los terapeutas dirigían a sus pacientes. Y esta aproximación Rogers la extrapoló a todas las interrelaciones humanas, profundizando especialmente en el mundo de la educación y en el aprendizaje de los niños. Fue un psicoterapeuta mundialmente reconocido y autor de numerosos libros.

Hablar de la escucha activa está de moda desde hace unos cuantos años y lo cierto es que los principios en los que se basa pueden parecer muy intuitivos y de sentido común.

También es cierto que hay personas que sin haber leído ni haber oído hablar nunca sobre ella, la practican de forma natural. Son los menos. En general, tendemos a actuar como hemos visto que actuaban nuestros padres, profesores, etc., que no solían escucharnos activamente.

Saber escuchar requiere esfuerzo porque hay que olvidarse de hacer lo que hacemos tan a menudo, que es estar pendientes de lo que queremos decir nosotros, pensando en una buena respuesta o en darle una brillante solución a nuestro interlocutor.

La primera habilidad del líder

La escucha es activa cuando escuchamos y entendemos la comunicación desde el punto de vista del que habla.

De alguna manera debemos “vaciarnos” de nosotros mismos y estar por el otro al 100%.

Hemos de poner el foco en comprender y dar sentido a lo que oímos. La escucha activa no solo se basa en estar pendiente de escuchar lo que la persona está expresando con sus palabras textuales, sino también en estar atento a su lenguaje no verbal, a sus gestos, miradas, silencios y emociones. A todo lo que acompaña a sus palabras.

Elementos importantes a la hora de escuchar

  1. Prepararnos interiormente para escuchar, observar y entender lo que siente y está necesitando el otro.

Hemos estado en una reunión complicada o preparando unos datos durante toda la mañana, no es un buen momento para escuchar lo que una persona nos quiere contar porque no estaremos “presentes”.  

  1. Hacer que la otra persona sienta que le estás escuchando, usando gestos, palabras y contacto visual. Y ser capaces de transmitirle que nos ponemos en su lugar, incluso cuando no estemos de acuerdo con su perspectiva. 

Estamos escribiendo un e-mail urgente y una persona de nuestro equipo viene a contarnos un problema … Además de no estar presentes, no le miraremos, ni usaremos gestos ni palabras, como máximo un “sí, ya”. No es un buen momento.

  1. Prestar atención, si nos distraemos mientras la otra persona está hablando, nos podemos perder una parte crítica del mensaje.

Un colaborador nos está explicando algo que le preocupa y el mensaje es más extenso de lo que nos esperábamos, es fácil que nos “vayamos mentalmente” y nos perdamos algo esencial. Al menor indicio de falta de atención, volvamos. Si no tenemos tiempo, pidámosle continuar la conversación en otro momento.

  1. Mantenernos en silencio, sin interrumpir.

¿Quién no conoce a algún directivo que tiene la mala costumbre de interrumpir a sus colaboradores o colegas? Cuando interrumpimos desconcentramos a quien nos está hablando y deja de sentirse escuchado. Solo debemos hablar si necesitamos aclarar algo que consideramos importante para entender al otro.

  1. No debemos terminar las frases que nos están diciendo, es un signo de impaciencia.

Es como decirle al otro que ya estoy adivinando lo que me quiere decir y que tengo prisa. Es una de las “mejores” maneras de que la otra persona no termine de contarme su historia o problema y no vuelva a hacerlo jamás.

  1. Respeto, cuando juzgamos mientras escuchamos, no aceptamos el espacio y el derecho de la otra persona a tener su propia opinión.

Como el cerebro va más rápido que el lenguaje, es fácil que cuando la persona que nos está hablando haga mini-pausas nuestro cerebro se ponga a “juzgar” y elucubrar sobre lo que está escuchando. Soooo caballo, “No soy yo, eres tú quien importa ahora”.

  1. Utilizar expresiones de aclaración y/o parafrasear para confirmar que estamos captando bien el mensaje. Es fundamental garantizar que se está entendiendo lo que la otra persona está queriendo transmitir. ¡Cuántos malentendidos en la comunicación se evitarían!

A nivel de tareas, a veces se quedan llamadas importantes sin hacer, mensajes sin enviar, reuniones sin convocar, planificaciones sin hacer, etc. Porque no hemos confirmado la comprensión del mensaje. A nivel de sentimientos podríamos entender que la persona está descontenta en la empresa, cuando en realidad lo que le está estresando es que a su hijo le está costando adaptarse a la nueva escuela, y eso está afectando a su trabajo.

“El interés del que escucha estimula la lengua del que habla.” Charlotte Bronte

¿Qué debemos evitar?

Aquellos que ostentan posiciones de liderazgo, deben tener muy presente que la primera habilidad del líder es la escucha activa y para ello, deben evitar:

  1. La tentación de ofrecer ayuda antes de escuchar todo el planteamiento del otro.

No nos adelantemos, quizás la persona ya tiene pensada una posible solución, nos la pensaba contar al final y su única intención es compartirlo con nosotros. Demos espacio.

  1. Restar importancia a lo que el otro está sintiendo, para él es importante.

Ese “No te preocupes, si eso no es nada” cuando para la otra persona ese tema es un problema, no le ayuda, más bien le molesta o le frustra.

  1. Contar lo que nos está pasando a nosotros cuando la otra persona nos está explicando lo que le pasa.

Cuando alguien nos está contando un problema, no caigamos en la tentación de contarle un problema que para nosotros es más importante porque es nuestro … De ahí la importancia de “vaciarnos de nosotros” antes de escuchar activamente al otro.

  1. Hacernos los expertos, tener la respuesta al problema de la otra persona al poco de que empiece a transmitir su mensaje.

Cuando la otra persona lleva hablando treinta segundos y ya le decimos “Eso me ha pasado varias veces. Lo que tienes que hacer es …”. Sin comentarios: NO.

A veces cuando hemos terminado de escuchar a alguien no nos queda claro qué espera de nosotros. La persona puede dar por supuesto que lo sabemos, pero como mucho podemos suponerlo.  Es importante aclararlo preguntándoselo, puede ser que desee que le demos nuestra opinión o un consejo o solo quería desahogarse. Antes de lanzarnos mejor tener claro lo que espera.

Como comentaba al principio del artículo, un verdadero líder le imprime aún más trascendencia a la escucha activa. Demuestra un compromiso y un interés genuino por todos y cada uno de los miembros de su equipo. Les escucha con la mente abierta, haciéndoles sentir valiosos y aprendiendo tanto de sus dudas, inquietudes y problemas, como de sus ideas, experiencias y propuestas de valor.

“El arte de la escucha efectiva es esencial para una comunicación clara, y una comunicación clara es necesaria para la gestión de éxito.” James Cash Penny

Isabel Echeverria Mir

Colaboradora

www.liderazgoetico.com | www.entrespuntos.com

Si te interesan nuestros contenidos y quieres ayudarnos a promulgar este tipo de mensajes, por favor, comparte este artículo, dale un “me gusta” y recomiéndalo a tus amigos y conocidos en redes sociales.

Si quieres asistir a alguna de nuestras charlas sobre liderazgo, comunicación, inteligencia emocional o educación, inscríbete ahora AQUÍ

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: