El sesgo del superviviente y el valor de las preguntas estúpidas

El sesgo del superviviente y el valor de las preguntas estúpidas

Abraham se había levantado aquella mañana con un terrible dolor de cabeza y lo último que le apetecía era asistir a aquella reunión. Estaba convencido de que aquel empleo, en aquellas circunstancias, solo le provocaría más dolores de cabeza… aunque también era muy consciente de que no podía rechazarlo.

Abraham Wald era un joven matemático, nacido cerca de la frontera entre Rumanía y Hungría, de origen judío, que había sido reclutado por el ejército norteamericano como experto en estadística. En concreto, su labor consistía en asesorar a los altos mandos de la US Airforce (Fuerzas aéreas norteamericanas) durante la II guerra mundial.

Los mandos de la fuerza aérea llevaban tiempo muy preocupados, ya que la ratio de bajas diarias superaba el 50%. Resultaba imposible alentar a sus pilotos, o tratar de motivar a futuros reclutas para sus escuadrones, cuando, de cada 100 aviones que despegaban de sus aeródromos cada mañana para enfrentarse a los aviones nazis, algo menos de 50 lograban regresar con vida. Además, muchos de los que retornaban, lo hacían con daños considerables.

Ante aquella desesperada situación, decidieron que lo mejor era comenzar a aplicar la inteligencia estadística a lo largo del proceso, poniendo especial énfasis en tratar de comprender las causas raíz detrás del gran número de bajas que sufrían a diario.

La importancia de hacer preguntas estúpidas

El sesgo del superviviente y el valor de las preguntas estúpidas

Ese era el preciso propósito por el que Abraham Wald había sido invitado a viajar hasta aquel recóndito lugar. Su trabajo consistía en ayudar al panel de expertos mandos militares de la fuerza aérea, a interpretar los datos que los analistas de campo habían recabado en las últimas semanas. Querían mostrarle a Abraham, dada su reputación como matemático y estadista, toda la información obtenida, para que les diese su opinión y formulase sus recomendaciones acerca de qué solución debían adoptar.

La reunión comenzó tensa. Un Teniente Coronel, que parecía liderar aquel panel, arrancó la sesión gritando

«Es totalmente incomprensible e inaceptable… ya le dijimos a los equipos de mecánicos que debían reforzar estas zonas… ¿Qué demonios hacen? ¿Es que no lo dejé suficientemente claro?!…»

A sus gritos le siguió un profundo e incómodo silencio. Nadie se atrevía a responderle. Quizás por miedo, por no saber que contestar, o por la frustración de saber que tantos jóvenes pilotos estaban muriendo y no eran capaces de dar con la solución.

Transcurridos unos minutos y en vista de que nadie decía nada, Abraham se levantó y, dirigiéndose al Teniente Coronel preguntó… «Perdón por lo estúpido de mi pregunta, pero… lo que muestran estas estadísticas, si lo he entendido bien, son las zonas del avión que reciben más impactos ¿Correcto?»

Una cuestión de perspectiva

El Teniente Coronel le miró, con cara de muy pocos amigos, y con voz tajante respondió. «Correcto. Lo que está viendo en esa estadística es que los nazis acribillan mayoritariamente 3 zonas en la mayoría de nuestros aviones. La cabina, el ala derecha y la cola. Según los datos, esas son las zonas que en la última reunión solicité que se reforzaran a nivel de fuselaje. ¿Lo entiende?»

Abraham Wald, con una cara mezcla de sorpresa y tristeza, le interpeló de nuevo…

«Pero señor, con el debido respeto… ¿qué problema soluciona su recomendación? La raíz de su problema radica en su perspectiva de esta situación. Capturar datos acerca de los aviones que regresan no le ayudará más que a saber qué partes de sus aviones son más resistentes. De hecho, sus mecánicos están reforzando las partes que ya son más resistentes a los proyectiles nazis… por eso regresan. Si quieren solucionar este problema, debe aplicar una perspectiva diferente…»

«Deberían intentar capturar información de los aviones que no regresan. En ellos está la información realmente valiosa para poder resolver este problema. En entender qué partes de esos aviones es la que necesitamos reforzar para que no los derriben… ¿No creen?»

El sesgo del superviviente

El sesgo del superviviente y el valor de las preguntas estúpidas

Esta es una historia real, que protagonizó Abraham Wald, desarrollador de la teoría de la decisión y fundador del análisis estadístico secuencial.

La anécdota la narra el genial divulgador científico y podcaster David McRaney en su fantástico libro «You are less dumb now» (Ahora eres un poco menos tonto)

Esta anécdota nos invita a reflexionar acerca de la estúpida y creciente corriente de idolatrar y seguir el consejo de aquellos que tienen éxito, demonizando y estigmatizando a los que fracasan, especialmente en el campo del emprendimiento y la gestión empresarial.

Analizar qué han hecho las start ups que han triunfado y seguir el consejo de los que están en la cima del éxito, es cómo contar los agujeros de los aviones que regresan y seguir reforzando las partes del fuselaje más fuertes.

El aprendizaje consiste en comprender donde es más débil el fuselaje y menos experto el piloto, para trabajar en reforzar a los que caen, más que en promocionar exclusivamente a los que tienen éxito.

Anunciar que una start up ha levantado X millones en su primera ronda, es importante en términos de motivación. Analizar y comprender por qué fracasan el 85% de los proyectos start up antes de 5 años, es vital para mejorar nuestra capacidad de emprendimiento.

Conclusiones

Comencemos a preguntar a los que han caído, donde eran más débiles sus aviones, donde les metieron más balazos. En qué circunstancias cayeron y cómo se podrían haber evitado.

Si queremos mejorar nuestro tejido empresarial y convertirnos en una potencia a nivel de innovación y emprendimiento, comencemos por cambiar la perspectiva. Comencemos por dar valor a las preguntas estúpidas. Por poner en valor el valor del fracaso.

«La victoria es la peor maestra del mundo, porque nos cuenta una historia sesgada, que tiende a olvidar el verdadero aprendizaje, que no es otro que el tropiezo.

El sesgo del superviviente y el valor de las preguntas estúpidas

¡Hora de reflexionar!

 ¿Quieres saber más de nuestros programas de formación en liderazgo y modelos de toma de decisión? Escríbeme a jordi@entrespuntos.com

Si te gusta este contenido y consideras que aporta valor, te agradeceré que me des un “me gusta” y compartas con tu red.

Quizás te interesen algunos de mis últimos artículos publicados en Linkedin y mi web www.liderazgoetico.com. Si quieres recibir una notificación en tu email cada vez que publique un nuevo artículo o notifique un nuevo evento, te invito a que te suscribas a mi BLOG AQUÍ (No envío newsletters, ni spam.)

Te dejo algunos enlaces a mis artículos más recientes a continuación:

2 comentarios en «El sesgo del superviviente y el valor de las preguntas estúpidas»

Deja un comentario

Scroll Up
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: