El fracaso del matrimonio empresa-empleado

El fracaso del matrimonio empresa-empleado

Esta semana un buen amigo pasó por la última entrevista para una posición ejecutiva en una empresa conocida.

Me comentaba que ha sido un proceso largo, como cabe esperar para una posición relevante, que reporta directamente al CEO, en una organización con ingresos superiores a los 65 millones de euros al año.

Estaba muy entusiasmado con esa oportunidad… y yo muy feliz por él, ya que es un excelente profesional que promulga activamente el liderazgo humanista. Es, francamente, el jefe que a todos nos gustaría tener.

Parece que durante la entrevista de trabajo se le preguntó cómo era su estilo de liderazgo.

Su respuesta fue honesta y coherente con su pensamiento:

«Tengo un estilo de liderazgo humanista. Me enfoco en satisfacer las necesidades de los que me rodean.”

“Creo firmemente que, si logramos satisfacer las necesidades de nuestros empleados, estos estarán plenamente comprometidos, y como resultado, nuestros Clientes también estarán más satisfechos y comprometidos…»

«… en mi opinión, los empleados plenamente comprometidos y los clientes satisfechos, inevitablemente conducen a una mejora de la rentabilidad a largo plazo. Esa es mi filosofía de liderazgo».

Al final de la entrevista, también se le permitió hacer preguntas.

El riesgo de ser honestos

Su primera pregunta fue igualmente directa: ¿Y Ud. cómo definiría su estilo de liderazgo?

La respuesta del CEO fue:

«Debo confesar que soy un poco quisquillosa… quizás para algunos y algunas, lo soy demasiado… para darte un ejemplo, no soporto que la gente use la plantilla incorrecta para una presentación, en lugar de la estándar que me creé yo misma. Reviso todas las presentaciones personalmente porque me parece crítico que se cuide la cosmética y mantengamos un libro de estilo.”

«Además, si veo que alguien comete un error tipográfico en, por ejemplo, su mensaje de fuera de la oficina, llamo a esa persona de inmediato. No me importa si están de vacaciones o de baja por maternidad, les pido que corrijan el error tipográfico inmediatamente… ese tipo de cosas no las soporto».

«Ese tipo de detalles perjudican la imagen de la empresa considerablemente; si alguien fuera de la organización ve el error tipográfico, podría tener la impresión de que no nos importan los detalles».

La respuesta reveló automáticamente una clara incompatibilidad entre sus respectivos estilos de liderazgo que, eventualmente, habría causado una enorme cantidad de fricción y seguramente habría llevado a un final bastante dramático, más pronto que tarde.

Todos hemos pasado por ahí y sabemos cuando una relación no va a funcionar.

Se veía venir.

A la mañana siguiente mi amigo recibió una llamada del “Chief People Oficer” que, en nombre del CEO y el resto de la organización, agradecían su interés en la posición. Desafortunadamente, habían decidido no continuar con el proceso, ya que pensaban que estaba “sobrecualificado» para esa posición.

En mi modesta opinión, y por doloroso que resulte, creo que alguien fue lo suficientemente inteligente como para darse cuenta del desajuste y decidió prevenir el dolor antes de que realmente doliese… y mucho.

Mi amigo me llamó después de la entrevista para compartir la que, según él, era una muy mala noticia.

Me di cuenta por su tono de voz, de que estaba experimentando una sensación agridulce. Me preguntó si pensaba que había metido la pata. Si quizás debía haber respondido de otra manera o, simplemente, no preguntar tan directamente.

Le dije que, siendo objetivos, debía agradecer a esa persona su valentía por tomar esa decisión, y también aplaudir su coraje para enfrentar la realidad tan pronto se hizo visible.

¿De qué sirve autoengañarnos?

Uno de los errores más comunes que cometemos, especialmente cuando se trata de atender una entrevista para una posición que nos interesa mucho, es evitar hacer las preguntas adecuadas, a las personas adecuadas, en el momento adecuado.

No queremos meter la pata y, por lo tanto, evitamos hacer la pregunta más crítica. ¿Estamos alineados en lo más importante… los valores y creencias?

El fracaso del matrimonio empresa-empleado

Cuanto antes te des cuenta del desalineamiento entre la cultura y estilo de liderazgo de aquellos con los que vas a trabajar, y el tuyo, mejor para todos.

Si no abordas ese desalineamiento, inevitablemente terminará causando dolor y decepción a todas las partes involucradas, lo que, ineludiblemente desembocará en una relación dañina y condenada al fracaso.

La mayoría de nosotros entendemos la importancia de la alinear valores y creencias a la hora de construir entornos “saludables” de los que la gente se sienta parte y, por tanto, se mantenga comprometida con el proyecto.

La importancia de la coherencia

Los jefes que se pasan el día controlando a sus empleados, encajan bien en empresas donde los máximos responsables priorizan y premian una cultura de control estricto.

El fracaso del matrimonio empresa-empleado

Por lo general, aquellas empresas que compiten por coste/precio y para las que el retorno a los accionistas es la máxima prioridad, tienden a contratar y promover jefes que disfrutan controlando de cerca a sus equipos.

No hay nada de malo en eso, siempre y cuando, estos, a su vez, contraten a personas que disfrutan siendo controladas y supervisadas de manera intensa.

El fracaso del matrimonio empresa-empleado se produce cuando ese tipo de empresas y jefes no presta atención al encaje cultural a la hora de contratar. Si a ello le sumamos que, el candidato, por su parte, se presenta a cualquier posición, sin importarle lo más mínimo la cultura y estilo de liderazgo de la empresa en la que va a trabajar, el fracaso está garantizado.

Los problemas surgen, como no puede ser de otra manera, cuando convertimos el matrimonio empresa-trabajador, en un matrimonio de conveniencia, basado, por ambas partes, en un mero interés económico.

El fracaso del matrimonio empresa-empleado

Es este tipo de situación, tan frecuente, en la que, la empresa pone el foco en contratar barato, y el empleado en aceptar “cualquier” trabajo, es el que infla las famosas encuestas de insatisfacción, que hablan de hasta un 65% de empleados insatisfechos a nivel mundial.

¿Y nadie se va a parar a reflexionar en la raíz del problema?

Es fundamental enfatizar la importancia, para ambas partes, empresa y trabajador, de comprender que, si los valores, creencias y propósitos no están alineados y, nuestra prioridad a la hora de establecer una relación profesional, es exclusivamente la relación coste/salario… estamos condenados al fracaso.

Si quieres empleados comprometidos, que se sientan parte de tu proyecto, tus procesos de contratación, inducción, reconocimiento, promoción, e incluso, despido, deben reflejar ese propósito…

… si eres empleado por cuenta ajena y te gustaría trabajar en una empresa que te haga sentir parte del proyecto, a la que le importe tu opinión y te ofrezca oportunidades de desarrollo… tus procesos de selección de empresas y posiciones a las que aplicar, investigación de tu futuro empleador, preparación de entrevistas y negociación, deberían reflejar ese propósito.

Conclusión:

Vamos a dejar de mirar al prójimo, demonizándole por lo mal que lo hace, por el poco interés que muestra en nosotros y por lo mucho que debería mejorar… para comenzar a mirar hacia dentro y reflexionar acerca de lo que podemos cambiar.

Si te casas solo por dinero, y tu futura pareja sigue el mismo criterio, vuestro matrimonio está condenado al fracaso. «Period»

Un breve apunte:

Linkedin es, además de una fantástica plataforma de aprendizaje, una extraordinaria herramienta para hacer networking profesional y sin duda, el mayor Marketplace para profesionales y empresas del mundo, una increíble fuente de información a la hora de validar el potencial alineamiento que existe entre tu cultura y valores, y los de tu futuro empleador o tu futuro empleado.

Un saludo

Jordi Alemany

www.entrespuntos.com | www.liderazgoetico.com


Hola, mi nombre es Jordi Alemany y me gusta definirme como un polímata y eterno aprendiz, que morirá el día que deje de aprender.

Cuando salí de Valencia, España, a los 23 años, comencé una aventura profesional que me llevó a vivir y trabajar como emprendedor corporativo y en serie, durante 20 años, en 5 continentes.

Desde que regresé a España en 2015, compagino el emprendimiento en serie, con las ponencias, la formación ejecutiva y el mentoring.

Actualmente, además de dirigir los programas de formación y mentoring en Liderazgo Ético, dirijo la agencia de comunicación corporativa En Tres Puntos, y su canal podcast.

Como activo defensor de la ética en el mundo empresarial, soy miembro de ETNOR y EBEN.



También organizo, presento y participo en eventos y charlas sobre liderazgo, branding, comunicación y transformación.

Próximo Evento 3 de Junio 2021

«All Minds Up»

Por fin… llega el «All Minds Up»… el evento en Linkedin Live más disruptivo del año!


Si deseas asistir al «All Minds Up» en directo, puedes inscribirte AQUÍ

Si quieres verla en diferido, puedes suscribirte a nuestro canal en Youtube donde estará disponible unos días después del evento. No olvides darle a la campaña para que te llegue la notificación cuando lo subamos.

Te esperamos el día 3 de Junio 2021 a las 18:30 CET

Si te gustan nuestros contenidos y quieres tener acceso ilimitado a más de 150 podcast al año acerca del mundo del empleo, el desarrollo de carrera y el mundo corporativo en general, además de recibir contenidos e invitaciones a eventos exclusivos solo para Mecenas, ahora puedes inscribirte a nuestro programa Mecenas y por solo 4,99€ al mes vas a poder, no solo contribuir a la sostenibilidad de nuestros contenidos, sino, además, acceder en exclusiva a todos los contenidos y eventos para mecenas de Liderazgo Ético.

Si tienes cualquier duda, puedes escribirnos a info@entrespuntos.com y estaremos encantados de responder a cualquier pregunta que nos quieras formular.

Deja un comentario

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para mostrarte publicidad relacionada con sus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de sus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad
A %d blogueros les gusta esto: